Las consecuencias del cambio climático y la preocupación mundial por estos temas han llegado hasta el ámbito arquitectónico. Por lo que hoy en día se están comenzando a hacer construcciones bajo una arquitectura bioclimática, aquí te contamos de qué se trata.

La arquitectura bioclimática diseña y construye edificios a partir de las condiciones climáticas del país o región en donde se vaya a realizar la construcción. Se centra en aprovechar los recursos naturales como lo son el sol, lluvia, vegetación y viento, para así lograr disminuir el impacto ambiental que se crea por el consumo de la energía y construcción.

Su objetivo principal es conseguir reducir la cantidad de energía adaptándose a su entorno climatológico. El punto clave de la construcción es la ubicación, así que dependerá de los recursos naturales que tenga el entorno lograr un “confort térmico”. Para lograr un confort térmico debes sentir una temperatura agradable mientras estas al interior, no debes sentir ni frío ni calor. Además se busca que haya un control en los niveles de Co2.

Beneficios de la arquitectura bioclimática

  1. Reduce la huella de carbono: Gracias a que se optimiza el consumo de agua, se logran reducir los efectos de gases de invernadero y la huella hídrica.
  1. Tiene un buen confort térmico: Mantiene temperaturas templadas y constantes en cualquier tipo de clima.
  1. Reduce la contaminación acústica: Esto porque hace uso de materiales aislantes.
  1. Ahorra en los consumos: Se logra porque hay un control correcto de la energía.
Edificio con arquitectura bioclimática, con muchas plantas colgantes saliendo de balcones con formas irregulares

Para tener una buena construcción bioclimática se tienen que considerar algunos aspectos importantes al momento de edificar, como lo son lograr que haya una ventilación correcta, el uso de materiales naturales como lo pueden ser madera, tierra, bambú entre otros. Un buen aislamiento también tiene que garantizarse, ya que de esa manera se evitarán cambios bruscos de temperatura al interior. Uno de los aspectos claves es la orientación en la que se hará la construcción, ya que hay que aprovechar el sol en el invierno. Además se recomienda que la mayor parte de las ventanas sean colocadas al sur y que se reciclen y reutilicen los residuos generados. Asimismo se deben usar energías renovables. 

No existe un prototipo de este tipo de construcciones, ya que depende de cada entorno climatológico. Sin embargo se busca que todo lo antes mencionado se logre sin olvidar lo estético. 

Desde luego que este tipo de arquitectura llegó para quedarse y es un gran acierto en estos tiempos, en los que debemos de cuidar al medio ambiente poniendo nuestro granito de arena, con soluciones sostenibles para vivir.